Realismo
El concepto de realismo permite identificar a la manera de contar, presentar, considerar o percibir lo que ocurre tal como sucede. A raíz de esto se puede decir que la postura realista tiene la particularidad de evitar exageraciones: sólo narra los acontecimientos concretos. Por ejemplo: “Miremos la situación con realismo: el paciente está grave, pero estamos trabajando para salvarlo” es una frase que hace referencia al estado de salud de una persona. Si consideramos que dicha gravedad es comprobable, expresiones como “No tiene nada, en unos días vuelve a casa” (minimiza la gravedad) o “Ya está perdido, no se puede hacer nada” (exagera la realidad) no son realistas.
El realismo literario tuvo su origen en la primera mitad del siglo XIX y sus precursores fueron Honoré de Balzac y Stendhal. Se trató de una corriente estética que se impuso ante el imperante romanticismo de la época. Oponiéndose no sólo en cuestiones ideológicas sino también en lo estructural, provocando un rotundo quiebre entre las letras del siglo XIX.
Características:
Reproducción exacta y completa de la realidad social. Todos los temas pueden ser objeto de atención por parte del escritor, desde los más heroicos hasta los más humildes. Para lograr este objetivo el escritor se documenta minuciosamente (mediante lecturas y sobre el terreno) sobre el tema que desea tratar.
· Las obras reparten su atención por igual a los personajes y a los ambientes sociales (preferentemente urbanos, y minuciosamente descritos). Los protagonistas son individuos analizados psicológicamente de manera muy exhaustiva, de modo que el lector conoce hasta los más íntimos recovecos de su alma.
La necesidad de describir profundamente el interior de los personajes determina la presencia de un narrador omnisciente (es decir, aquel que conoce con detalle el pasado y el presente, y es capaz incluso de anticipar el futuro de los personajes. Saca a la luz los pensamientos más íntimos de sus criaturas y no duda en dirigirse al lector para comentar sus comportamientos
· El estilo sobrio, preciso y elaborado. Como se pretende reflejar la realidad de modo verosímil aparecen diferentes registro lingüísticos, acordes con el habla de los personajes.
· Las acciones de las novelas responden a hechos verosímiles localizados en lugares concretos y reales bien conocidos (como Madrid, en Pérez Galdós) o con nombre imaginario de trasfondo real ( así, Vetusta ,en La Regenta de Clarín, representa la cuidad de Oviedo).
· Los novelistas realistas suelen profesar una ideología progresista y, a veces, la dejan translucir en sus novelas (aunque no se suelen pronunciar y dejan que el lector extraiga sus conclusiones). Toman partido ante la realidad, por eso denuncian las injusticias y reclaman una mayor atención para los desposeídos.
Naturalismo
Características:
El Naturalismo surgió en Francia como producto radicalizado de la evolución del Realismo. Su máximo representante fue ÉMILE ZOLA. El escritor naturalista aspiraba a realizar un acto científico con la escritura de una novela, pues esta equivalía al estudio del hombre en unas determinadas circunstancias hereditarias y socio - económicas.
Sus características fundamentales son:
· El determinismo: la conducta del individuo está determinada por su herencia biológica y por el medio social en que desarrolla su existencia. Los instintos condicionan la conducta del hombre: la libertad no existe, ya que todo está determinado por la herencia psicológica y social.
· De ahí que surja un interés por los ambientes más crudos y sórdidos de la realidad. Abundan los personajes miserables: neuróticos, alcohólicos, tarados, violentos, corruptos...
· El novelista, lo mismo que el científico o el naturalista, experimenta con sus personajes. Para ello los coloca en situaciones que permitan ver sus reacciones y su comportamiento, influidos siempre por la herencia biológica y las circunstancias sociales.
· Las técnicas narrativas realistas se llevan a su extremo: observación, documentación, descripciones minuciosas, reproducción de la lengua oral, etc. El narrador es un cronista que se limita a constatar los hechos sin pretender explicarlos y sin intervenir en la narración.
· Los escritores naturalistas pretenden denunciar en sus novelas las injusticias